Contaminación lumínica

Algunas noches salgo al jardín a buscar las estrellas, pero no puedo ver nada porque el campo de futbol que está cerca tiene todas sus luces prendidas.

Estadio

  Había una vez un planeta en el que sus habitantes nunca habían visto las estrellas. Al llegar la noche, automáticamente se encendían todas las luces de las calles, de sus casas y de sus lugares de trabajo. Los ciudadanos apenas se daban cuenta que tenían que retirarse a dormir por las alarmas en sus relojes, y lo único que veían todo el día eran unas pantallas brillantes que les decían que hacer. Si se asomaban por la ventana apenas notarían que el cielo, de apariencia metálica, había cambiado de un color gris como el plomo a uno anaranjado como el cobre.
Un día, un enorme asteroide chocó contra el planeta y acabó con toda la vida que había en él. Nadie se dio cuenta, nadie lo vio venir, porque ya nadie miraba hacia arriba. Sigue leyendo